Evidentemente, es más normal sentirse enfermo en el trabajo que durante un encuentro con amigos para cenar. Sólo hay que pensar en la cantidad de horas que los españoles pasamos trabajando. Existen diversos factores que no sólo favorecen la aparición de nuevas enfermedades, sino que también pueden agravar las ya existentes. Entre las patologías más populares relacionadas con el trabajo, podemos destacar: problemas cardiovasculares, la obesidad o la diabetes. El estrés laboral existe y, además, es un riesgo que debe preverse desde el departamento de Prevención de Riesgos Laborales.

Los problemas de salud en el trabajo van mucho más allá de una jornada laboral extensa, influyen otros factores como los horarios incompatibles con la conciliación de la vida familiar o los malos hábitos alimentarios en el trabajo. Además de estas cuestiones, existen otras incógnitas a las que hacer frente cuando empiezas un trabajo nuevo: las condiciones pueden ser buenas o malas, del mismo modo que existen otros riesgos. En los casos más extremos, los trabajadores pueden sufrir acoso o maltrato, aunque esto son palabras mayores. Los problemas emocionales de los asalariados están más relacionados con las condiciones de trabajo precario: bajos sueldos, muchas horas de jornada laboral, alta carga de trabajo. También pueden influir otras cuestiones como las expectativas no cumplidas. Todo ello contribuye a la pérdida de interés de los trabajadores, mermando la creatividad y la productividad.

Desde Prevención Siglo 21 queremos hacer hincapié en que estas condiciones negativas en el trabajo pueden afectar a la salud mental de los empleados. Pueden, incluso, llegar a afectar a la autoestima y a la vida personal de los trabajadores. Para alcanzar un nivel óptimo de calidad de vida, las personas tienen que tener en cuenta tres pilares fundamentales: Una vivienda en condiciones adecuadas, cierto desarrollo personal en el trabajo y una buena gestión del tiempo libre. Es fundamental no entender el trabajo como un estilo de vida, que pueda repercutir de forma negativa en la vida personal del individuo en detrimento de su vida social, familiar o lúdica.

Desde el ámbito de la prevención de riesgos laborales debemos profundizar en los programas necesarios en las empresas para mejorar el bienestar laboral de los trabajadores. Contribuyendo, además, a que esos empleados mantengan e incrementen su productividad. Para conseguirlo será necesario crear relaciones interpersonales más agradables, del mismo modo que ofrecer incentivos con el objetivo de favorecer la confianza y la participación de los empleados.