Desafortunadamente, existen ciertos riesgos durante el desempeño de cualquier actividad laboral. Los accidentes en el trabajo son una realidad, aunque desde el ámbito de la Prevención de Riesgos Laborales se trabaje para minimizar, al máximo, este tipo de siniestralidad. Evidentemente, estos accidentes tienen diversas consecuencias en función de cada caso, lesiones transitorias, lesiones crónicas, asistencia sanitaria de por vida e, incluso, pueden desencadenar el fallecimiento de la persona accidentada. Los riesgos varían de una profesión a otra, evidentemente, el grado de gravedad es diferente en cada una de ellas, pero todos los riesgos deben tratar de atajarse del mismo modo.

Desde Prevención Siglo 21 te presentamos una serie de consejos básicos para prevenir los posibles accidentes laborales:

  • Los medios de transporte deben pasar los mantenimientos: Los accidentes que tienen lugar en los desplazamientos al centro del trabajo o durante la realización de la actividad laboral son una de las principales causas de accidentes laborales. Por ello, es necesario mantener los vehículos de transporte en buenas condiciones. Si surge la necesidad de realizar cualquier tipo de reparación de los vehículos, deberá realizarse lo antes posible. Además, deberán revisarse con frecuencia los niveles básicos, el estado del limpiaparabrisas, el estado de las luces, de los neumáticos o el nivel de carburante que hay en el depósito.
  • Regular la temperatura del centro laboral: Existen trabajos que pueden someter a los trabajadores a temperaturas adversas, ya sea por frío o calor, en estos casos será necesario aportar a los empleados la ropa adecuada para el desempeño de la actividad. Evitando, en la medida de lo posible, que las condiciones ambientales en la zona de trabajo sean demasiado extremas. Se deberán tener en cuenta una serie de medidas fundamentales, si por ejemplo los trabajos deben realizarse en condiciones de excesivo calor, habrá que programar los descansos necesarios y proveer a los trabajadores de abundantes líquidos para que se hidraten.
  • Evitar los atajos: Frecuentemente podemos tratar de incrementar nuestro ritmo de trabajo para acabar a tiempo o, incluso, tratar de finalizar antes del plazo estimado. Sin embargo, esta premisa no es muy recomendable ya que incrementa la frecuencia con la que se producen los accidentes laborales.
  • Supervisar los equipos de seguridad: No sólo es necesario que el personal cuente con el equipo de trabajo necesario para desarrollar su actividad y que el mismo se encuentre en buenas condiciones. Igual de importante será capacitar a los recursos humanos para que puedan supervisar y mantener en buen estado dicho equipo. Será necesario controlar que el personal lleva siempre puesto el equipo de trabajo.
  • Fomentar la limpieza y la desinfección: Una óptima higienización del centro de trabajo es fundamental para que se mantengan las condiciones de salubridad necesarias en la zona de trabajo. La clave está en la desinfección, minimizando los riesgos de contraer determinadas enfermedades.