El sector de la construcción abarca diversos oficios, no sólo se centra en la albañilería, sino que también engloba a los carpinteros, fontaneros, cristaleros, etc. Todas aquellas profesiones que puedan desarrollar su actividad dentro del ámbito de la construcción podrán obtener la Tarjeta Profesional de la Construcción (TPC) y beneficiarse de las ventajas que esta acreditación aporta a las personas o empresas que apuestan por esta documentación profesional. Para conseguir la TPC será necesario realizar alguno de los cursos en materia de Prevención de Riesgos Laborales que se imparte en alguno de los centros homologados por la Fundación Laboral de la Construcción, como es el caso de Prevención Siglo 21.

En estos casos concretos de profesiones que desarrollan su actividad laboral dentro del gremio de la construcción existen unos cursos específicos para determinados oficios, como la carpintería. Desde nuestra experiencia en la impartición de cursos en Prevención de Riesgos Laborales en la construcción, desarrollamos estas acciones formativas para esta actividad en concreto. La misma puede resultar de interés tanto a los trabajadores autónomos del sector de la madera, como a las empresas especializadas en este tipo de trabajos.

Durante el desarrollo de estos cursos específicos para trabajadores del sector de la madera, estos profesionales conocerán de primera mano y, por lo tanto, sabrán identificar los riesgos que entraña el desarrollo de su actividad laboral. Además, conocerán las medidas preventivas necesarias para evitar, en la medida de lo posible, dichos riesgos. En esta formación específica para obtener la tarjeta TPC, el alumnado recibirá nociones elementales para desarrollar su actividad profesional en el sector de la madera de manera segura, minimizando los riesgos y sin poner su integridad física en peligro.

En el temario relativo a estos cursos se abordan diferentes cuestiones sobre la actividad, así como qué equipos o herramientas se emplearán durante el desarrollo de la misma. Dentro de las nociones que se imparten en materia de prevención de riesgos laborales, las diferentes protecciones colectivas e individuales tienen una especial importancia, del mismo modo que la aplicación del Plan de seguridad y salud para la actividad concreta que se desempeña.

La prevención es fundamental para minimizar la siniestralidad laboral, por ello estas acciones formativas son de vital importancia. Ayudan a los trabajadores a verificar, identificar y vigilar los posibles riesgos de su actividad, minimizándolos e incrementando la seguridad en el trabajo.