Los riesgos que se desprenden del desarrollo de cualquier actividad laboral son numerosos y de diversa consideración, desde enfermedades relacionadas con la actividad, accidentes de transporte, lesiones, etc. Todos ellos constituyen una amenaza oculta en el desarrollo del trabajo para los empleados. Una amenaza que no sólo entraña un riesgo de salubridad para ellos, sino que puede desencadenar importantes pérdidas económicas y descensos productivos de consideración para la empresa. Afortunadamente, realizar una adecuada planificación en cuanto a la Prevención de Riesgos Laborales, favorece la reducción de dichos riesgos, minimizando su impacto y eliminándolos en muchas ocasiones.

Desde Prevención Siglo 21 queremos señalar una serie de condiciones fundamentales, que toda empresa debería cumplir para mejorar las condiciones de salubridad de los espacios de trabajo, reduciendo considerablemente los riesgos relacionados con el desempeño de la actividad laboral.

  1. Enfermedades: Para evitar contagios de enfermedades víricas entre empleados es necesario reforzar los procedimientos de limpieza e higienización de los espacios de trabajo. En este sentido, será necesario realizar tareas de desinfección, especialmente sobre las superficies de los elementos que pueden ser empleados por varios trabajadores, como es el caso del teléfono. Además, se puede facilitar a los empleados soluciones líquidas para que frecuentemente ellos desinfecten sus manos. En cualquier caso, no todas las enfermedades son contagiosas, es adecuado que las empresas fomenten hábitos de vida saludables entre sus empleados: realizar actividades deportivas, llevar a cabo una dieta variada y equilibrada, entre otras medidas.
  2. Desplazamientos: Muchos accidentes laborales ocurren de camino al trabajo, por su parte la empresa puede ofrecer cierta flexibilidad de horarios para que sus empleados puedan conciliar su vida familiar y laboral y así, no circular con prisa o cometer errores como usar el teléfono móvil al volante. En lo que respecta a los vehículos corporativos de la empresa deberán estar en buenas condiciones, revisarse con frecuencia y se deberá reparar cualquier avería que pueda surgir.
  3. Lesiones: Es otro de los riesgos más habituales, será imprescindible ofrecer las condiciones ergonómicas más adecuadas para el personal. Puede parecer una tontería, pero nada más lejos de la realidad, las lesiones constituyen una de las causas más importantes en lo que se refiere a la pérdida de productividad de los empleados. También se trata del problema laboral que más eleva la tasa de ausentismo de los empleados. Cuando la actividad que se desempeña supone un riesgo elevado de lesiones, será obligatorio formar al personal sobre las técnicas más adecuadas para evitarlas. Además, dichas lesiones constituyen una merma en la calidad de vida de las personas.